Negación vasca radical del capitalismo mundial

PRIMERA CINTA: DONDE SE EXPLICAN ELLA Y LAS DEMAS Y SE DEJA SENTADO QUE ESTE MUNDO ES UNA MIERDA

Africa o el lamento de los condenados de la tierra

Para dejarlo bien sentado te propongo que hagamos un ejercicio de empatía. Es decir que intentemos identificarnos los dos con otras personas. Concretamente te propongo que yo me identifique contigo y que tú te identifiques con un sociólogo -rojo, claro- africano. ¿Sabes lo que tú me dirías a mí si yo fuera como tú eres y tú fueras un sociólogo comunista africano?. Me dirías esto:

"Entérate bien: Africa se muere asesinada por vosotros. Por los pueblos ricos, los norteamericanos, los europeos, los canadienses, los japoneses, los australianos. Cinco millones de ugandeses, uno de cada tres, va a morir de SIDA, está ya muriendo de SIDA. Y la situación es igual o peor en Tanzania, Kenya, Zaire, Malawi, Ruanda, Zambia, Burundi, Ghana, etc, etc. Uno de cada cuarenta adultos africanos está infectado de SIDA. El año 2000 habrá 16 millones de niños huérfanos por el SIDA en Africa. Habrá entonces tres muertos por SIDA por cada muerto por cualquier otra causa en el centro de Africa. La mitad de los enfermos africanos de SIDA sufren además tuberculosis. Y el SIDA colapsa nuestros escasos hospitales y ambulatorios que ya no tienen camas ni médicos para todas las demás enfermedades.

No queremos creer lo que dicen algunos de nosotros. Es decir, que el SIDA es una enfermedad fabricada por los militares yanquis y que su difusión se debe, según una de las versiones, a un descuido criminal o, según otra versión, a un criminal plan deliberado. Nos aferramos, para no creerlo, a que los que hacen esas denuncias no pueden probarlas. Pero lo que sí sabemos, porque es un hecho evidente, es que la combinación del SIDA con las condiciones de vida africanas está sirviendo para vaciar Africa. Para matarnos a todos sin que siquiera los soldados de los países ricos tengan que mancharse las manos de sangre. Y sabemos que si Africa se vacía podréis aprovecharos más fácilmente de las riquezas minerales africanas.

Los africanos que no mueren de SIDA viven para morir de hambre. 150 millones de africanos sufrimos diversos grados de desnutrición. Entre esos 150 millones se cuentan sesenta millones de niños menores de cinco años a los que si esa desnutrición no mata les mutilará para siempre el desarrollo físico y mental. Un millón de africanos murió de hambre sólo en Etiopía, Somalia y Sudán en la 2ª mitad de 1991. Los países ricos sólo nos dísteis un millón y cuarto de los cinco millones de toneladas de alimentos que nos habíais prometido para esos tres países y Liberia, Angola y Mozambique. En el período 1989-1990 los europeos ricos de la Comunidad Europea regalásteis 1,4 millones de toneladas de ayuda alimentaria a Polonia mientras que sólo dísteis 0,3 millones a Etiopía. Los polacos eran sólo treinta y ocho millones frente a los cincuenta millones de etíopes y no había comparación entre las necesidades alimentarias polacas y la hambruna etíope. Pero regalásteis a los polacos casi CINCO veces más ayuda alimentaria que a los etíopes. Lógico para vuestra lógica. Porque los polacos son europeos y los etíopes tienen la desgracia de ser africanos. Y, por eso, prescindibles.

Mientras tanto la cuarta parte de la tierra útil para producir alimentos permanece improductiva en los Estados Unidos porque su Gobierno les paga a sus agricultores para que no produzcan comida. Como la Comunidad Europea gasta millones y millones para que sus agricultores NO produzcan y para pagar el almacenamiento de los océanos de leche y de las montañas de mantequilla que les ha comprado y retirado del mercado para mantener los precios. Y, ¡supremo crimen!, los alimentos que los países ricos nos vendéis están contaminados por aditivos y sustancias químicas prohibidas para los alimentos de vuestros ciudadanos.

La compañía suiza NESTLE, patrocinadora oficial de los Juegos Olímpicos de Barcelona, ha matado indirectamente el año anterior a esos Juegos a un cuarto de millón de niños africanos al repartir su leche en polvo en nuestros hospitales, al disminuir las defensas de los bebés y al prepararles sus madres los biberones con agua contaminada. No os conmovéis en absoluto cuando vuestros periódicos publican, como por ejemplo ha hecho el Herald Tribune, que "menos de la mitad de los niños africanos han sido vacunados contra las epidemias más importantes que ya han sido erradicadas en los países de Occidente" y que "los africanos que se contagian con la malaria resistente a la cloroquinina se mueren con frecuencia ya que la terapia fansidar resulta demasiado cara para Africa a pesar de que cuesta menos de dos dólares". No os conmovéis en absoluto al leer noticias como esa que significan que el mundo capitalista condena (a través de las exigencias del Fondo Monetario Internacional, del Banco Mundial y de los precios de las multinacionales farmacéuticas) a más de la mitad de los niños africanos a muerte por enfermedad epidémica que podría evitarse con un mínimo gasto. Os encogéis de hombros, lo lamentáis hipócritamente y farfulláis unas frases huecas sobre las leyes del mercado y el retraso de Africa. Ocultándoos a vosotros mismos que ese retraso nos lo habéis fabricado vosotros al imponernos a sangre y fuego vuestras leyes del mercado.

No podemos parar el nacimiento de niños que van a morir seguro de hambre antes de llegar a los cinco años porque una pareja etíope tendría que gastar la cuarta parte de su renta en lo que cuestan los preservativos y porque el genocida Papa de Roma ha alienado a los cristianos africanos convenciéndoles de que su deber es tener hijos para que mueran de hambre. Y porque más de la mitad de nuestra población adulta es analfabeta y es difícil que entiendan los métodos de contraconcepción. Y la población de Africa se ha doblado desde 1960 y volverá a doblarse en veinte años si es que el SIDA no despuebla toda el Africa subsahariana y Central y no se extiende más.

Los países ricos estáis asesinando a Africa. En los últimos diez años nuestra renta per cápita bajó un 30% mientras que seguíamos exportando capital a los bancos occidentales para pagar los intereses de una deuda usuraria. Una deuda contraída en nuestro nombre por aquellos de nuestros tiranos y dictadorzuelos militares que están a vuestro servicio y a los que guardáis en Suiza la mayor parte de esos préstamos que decís que nos habéis hecho a nosotros y que desde luego váis a cobrarnos a nosotros pero que ellos nos han robado (después de pagaros vuestras comisiones) y que luego han ingresado en esas cuentas secretas numeradas suizas que hacen tan ricos y desarrollados a los suizos. Ese canalla de Mobutu, por ejemplo, tiene una fortuna personal de unos cinco mil millones de dólares que es casi igual a la suma de toda la deuda externa de Zaire, del país africano que le sufre hace años como tirano. Por veinte se ha multiplicado desde 1970 la deuda exterior de Africa y ya es igual al PNB total africano.

Sólo desde 1987 ha bajado una cuarta parte la renta per cápita del Africa subsahariana, en la que hasta el Banco Mundial reconocía que la mitad de la población (el 49,7%) está por debajo del umbral de la pobreza que él define (420 dólares al año per cápita en paridad de poder adquisitivo en 1990) y que más que pobreza debería llamar miseria pura y simple.

Incluso en esa rica República Sudafricana, que es el único estado africano que figura entre los 36 países del mundo con mayor volumen de Producto Nacional Bruto, había en enero de 1993 dieciocho millones de habitantes, el 45% del total, por debajo de los 100 dólares mensuales de ingresos que es la cantidad que la ONU ha fijado como límite para la subsistencia en ese país. Mas del 50% de los negros sudafricanos son analfabetos funcionales. En 1991 cinco millones y medio de niños no tuvieron plaza en las escuelas. El régimen de segregación racial, esa bestialidad política impuesta por el sistema capitalista de los blancos, ha dado esos frutos envenenados de miseria como contrapartida para la opulencia y el despilfarro de los capitalistas sudafricanos y sus cómplices del mal llamado "mundo libre". Ahora, porque os conviene, habéis permitido que se apruebe una constitución multirracial que incluye derechos formales y que incluso ha permitido la asunción del poder político por Mandela y su CNA. Pero os habéis cuidado muy mucho de lograr que las fuerzas armadas y la economía siguieran en manos del poder blanco, le habéis dicho a Mandela que no hay dinero suficiente para cumplir sus promesas electorales de remediar la miseria más extrema y habéis atado bien atadas las garantías de vuestras alianzas militares occidentales para que el poder concreto decisorio siga en manos del Capital y para que Sudáfrica ejerza su papel de gendarme militar de toda el Africa Subsahariana.

Sabemos que para vosotros Africa es un continente prescindible. Del que podéis, usando el lenguaje de vuestros adolescente, "pasar". Sabemos que sólo os importan nuestras reservas minerales y que esas están sobre todo en Sudáfrica y las regiones cercanas con las pocas excepciones del petróleo en Somalia y Zaire, el uranio y algunos minerales estratégicos también en Somalia y sus alrededores, los fosfatos del Sahara y el gas y el petróleo de nuestro Norte. Sabemos también que ya os habéis cuidado de montar instrumentos políticos y militares de control de esas zonas. Que son las que defenderéis a sangre y fuego. Y que serán islas necesarias en el océano innecesario que es para vosotros Africa.

Los europeos y los americanos vinísteis a Africa y secuestrásteis a decenas de millones de africanos para que con su trabajo esclavo construyeran la riqueza de vuestras naciones y el desarrollo del sistema capitalista mundial. Robásteis nuestras minas y nuestras maderas. Os llevásteis nuestro oro y nuestros diamantes y nuestros metales con los que hacer vuestras bombas y vuestros aviones.

Y ahora, además de continuar robándonos nuestras riquezas, seguís apretándonos las tuercas. Seguís exprimiéndonos no sólo con la máquina infernal de la deuda exterior sino también con vuestro tramposo control del comercio mundial. Desde 1970 la participación de Africa en los mercados mundiales ha bajado a la mitad. Y ahora nos estáis matando de hambre y SIDA. Vuestra Organización Mundial de la Salud ha dicho en junio de 1993 que una de cada tres mujeres que habitan en las ciudades de Africa tiene el SIDA"

Así me habrías hablado si tú no fueras tú sino un sociólogo comunista africano y yo fuera tú. Es decir, si tú tuvieras a tu pueblo sobreviviendo malamente con 300 dólares de renta por individuo y año y obligado por el Fondo Monetario Internacional y por el Banco Mundial a reducir los gastos sanitarios para poder pagar los intereses de la deuda externa y yo perteneciera, como tú, a un Estado con más de 10.000 dólares de renta per cápita. Fíjate que no he agotado los argumentos. No he incluido en esa carta el ¿medio millón? (¿o está siendo ya un millón?) de muertos ni los ¿dos millones? (¿o son ya cuatro o más?) de refugiados que en este verano de 1994 nos dicen los periódicos que se han producido en Ruanda. Y no te digo lo que en lugar de hablarte te hubiera hecho o lo que habría tenido ganas de hacerte. Porque supongo que te lo imaginas fácilmente. Pero vale ya. Dejemos ahí nuestro ejercicio de empatía. ¿Te das cuenta de hasta qué punto es cierto que si todos somos iguales y todos estamos viviendo en este mismo mundo de mierda hay algunos para los que la mierda es peor y más abundante?.

Vayamos ya a esas dos preguntas cruciales: ¿por qué es el mundo así?. ¿Como ha llegado el mundo a ser así?. Te voy a adelantar la respuesta en muy pocas palabras: este mundo es una mierda porque el capitalismo le ha hecho ser una mierda. La miseria actual del mundo la ha provocado el capitalismo. Que este mundo sea una mierda es el resultado del fracaso del "capitalismo real".

Fíjate bien en que acabo de decirte que "te voy a adelantar la respuesta". Lo he hecho así porque esa respuesta resumida en unas pocas frases tiene que probarse. No te puede, no te debe, bastar con que yo te lo diga así sin más. Es preciso que te explique las pruebas irrefutables que se conocen de que es así. Para eso será necesario que escuches la segunda de estas cintas. Si estás interesado, búscala en el paquete que, con las restantes, te haré llegar mañana a casa.

Segunda cinta: donde se explican la depauperación absoluta y como el fracaso -y el triunfo- del "capitalismo real" han hecho que el mundo sea una mierda